jueves, 18 de abril de 2013

 Leyenda contada por: Juan Hernández Hernández

El puente

Cuenta  qué cuando querían hacer  el puente  rumbo a la carretera que da para Ixtlahuaca el arquitecto no podía hacer  el puente porque se les apareció el mal pidiéndole un camión de personas para poder hacer el puente más grande porque si no se  los ofrecía  y construían el puente así sin darle lo que pidió el se cobraría las vidas pero empezaría con la familia del arquitecto,  para esto el arquitecto no le dijo nada pero el mal le dijo que lo pensara, el arquitecto se puso a pensar pero le dijo que no  y el arquitecto de tanto miedo mejor se fue y dejo la obra sin terminar, posteriormente mandaron otro arquitecto y le paso lo mismo que al otro nada más que este ya no se fue pero no destruyeron el puente que ya estaba simplemente lo arreglaron y la carretera se arreglo, pero al llegar al puente se reduce a un carril. Según se cuenta que los accidentes que pasan en este puente son almas que se les debe al mal y él se las cobra de esa manera, aunque todo parece un simple accidente.

LA CANTINA

El señor julio cierto día salió de casa y se le antojo tomarse una buena copa pues tenía tiempo que no lo hacía, y el sentía que se lo merecía, al salir no le dio importancia al lugar para tomarse una buen trago de tequila, salió pero le dijo a su esposa Martina“ Vieja ahorita nos vemos, no me esperes voy a llegar tarde”, pues era el hombre de la casa y el hacia lo que se le antojaba, la señora solo lo miro y se apuro para terminar de lavar la ropa, y hacer de comer porque sus hijos no tardarían mucho en llegar de la escuela.
Julio mientras tanto noto una nueva cantina cerca del rio, pensó que hacía tiempo que no salía y que por ello no sabía que habían nuevos lugares en el pueblo, aunque también se le hizo raro pues en el pueblo todo se sabía, porque la mayoría se conocían, se dijo así mismo “ Este lugar me agrada, a lo que te truje chencha!”, y sin más se metió a la cantina, pidió que le sirvieran un buen trago, el cantinero que era de esas personas gordas y con una cara de pocos amigos le dijo: ”Esta seguro de que quiere tomar en esta cantina”, Julio no le dio importancia y solo se limito a mirarlo y asintió con la cabeza su seguridad, el hombre de la cantina, tomo un vaso pequeño en la que se sirven las bebidas, saco una botella debajo de donde estaban colocados los vasos y se dijo ,”démosle pues lo que el señor quiere”. Se le sirvió el trago, y pago por él, -Tenga cantinero y gracias por la refrescada, se preparaba para irse.
Mientras esto sucedía dentro de la cantina, La señora Martina y sus hijos: Pedro, Anselmo y María lo buscaban desesperadamente, pues tenía varios días desaparecido, hasta que al final dejaron de preguntar si no lo habían visto, jamás se dieron cuenta de esta cantina, porque solo aparece en el mes de mayo y ellos llevaban casi un año buscándolo. No esperaban que regresara, pero después de 3 años en el que el saliera de su casa, regreso, noto pequeños cambios en el pueblo, nuevas casas, ya empezaba a ver electrificación, pero no le dio importancia, porque esto ya lo habían planeado desde hace tiempo, y él se imaginó, que no le hacinaron acerca de este cambio, cuando llego a su casa, el esperaba encontrar la cena lista y ver a sus hijos y abrazarlos, sin embargo lo que se encontró fue a su familia con cara de sorpresa y preguntándole que donde se habían ido con unas caras de incredulidad, el señor platico lo poco que había hecho a su familia, pero estos lo tomaron como loco, al contar esto a sus seres queridos, el señor Julio murió repentinamente. Lo más interesante de esto es que al enterrarlo su cuerpo había desaparecido:” dicen que fue el mal quien se lo llevo”. Y por ello la gente de este lugar relata que:
Por los meses de mayo en el pueblo de San Pedro el Alto en el rio que se encuentra en las orillas de este lugar, aparece una cantina en donde aquellas personas que entran en ella, salen después de 3 años, sin embargo dentro de ella el transcurso del tiempo es muy corto, pues para ellos solo han pasado unos cuantos minutos y las personas que logran salir y cuentan donde estuvieron se mueren, y su cuerpo desaparece sin dejar rastro.
Leyenda contada por: Cirilo Cid Vázquez.

 

   
En San Pedro el Alto se cuenta que durante las noches, las mujeres de este pueblo, no pueden salir a la calle porque se les aparecería un guajolote que les estaría esperando para llevárselas a un lugar muy feo y tenebroso, principalmente a las mujeres que no hacen caso a sus padres y no realizan los trabajos que les mandan por hacer.” Esto les dijo la abuela Nachita a sus nietas Jacinta y Teresa”
Ellas salieron de su casa para ir a jugar, pero no terminaron con las labores que les encargaron sus padres, De pronto empezaron a sentir que algo estaba a un lado de ellas, en un principio sintieron escalofríos, pero ellas imaginaban que era por lo frio de la noche, pero ese escalofríos se transformo en miedo, con ese temor dejaron de jugar y observaron que a su lado estaba un guajolote: era negro por la noche, estaba esponjoso como cuando pelean y era más grande que cualquier otro guajolote, pensaron por un momento que este animal se había escapado de casa de algún vecino y no le dieron mucha importancia a la advertencia de la abuela, y decidieron corretearlo, pero este los llevo hacia donde estaba un puente, de repente empezaron a ladrar los perros, la mama de estas niñas se dio cuenta y les grito, para que regresaran, ya que ella no veía al guajolote, La abuela de las niñas salió de casa y empezó a gritar de groserías y a maldecir una y otra vez al animal, sin que las niñas tuvieran uso de conciencia eran dirigidas bajo un puente, afortunadamente por la oportuna intervención de la abuela, las niñas regresaron a casa y contaron este relato.

El Sacerdote de San Pedro el Alto
Hay una persona que en su tiempo fue muy querida o respetada en este pueblo; su Nombre era Juan Moran Samaniego, era sacerdote de este pueblo, ya tenían construido la iglesia, pero los caciques de este lugar, endeudaban a las personas con el pulque, es decir les ofrecían de tomar y tomar hasta que sus deudas fueran muy grandes y por consecuencia, para pagar debían entregar sus terrenos o las escrituras de ellos. Este Padre Se dio cuenta de ello así que empezó a visitar a las personas, como en aquel tiempo eran pocos habitantes, tenía el tiempo de platicar con ellos y trataba de convencerlos para que dejaran de tomar, como era un padre joven, le gustaba hacer deporte y acompañaba a los que jugaban Fut Bol no solo a verlos, sino también a jugar, cambio al pueblo pues como tenia además el título de abogado y vivía en Toluca, empezó a meter solicitudes para que en el pueblo hubiera electrificación y así tener luz en las casas porque en ese tiempo se utilizaban lámparas de petróleo, además empezó a decirles que no le dieran las cosas a los caciques de este pueblo; cuentan que esto no fue bien visto por ellos ya que la gente empezaba a dejar de beber y dedicarse a trabajar sus terrenos, por ello decidieron buscar a gente que lo asesinara, ese tiempo los llamados cuatreros, que eran los que se dedicaban a matar, Un día común como todos cuentan que una señora le pidió ayuda al padre, así que lo saco de la iglesia, una vez estando afuera, las personas que lo asesinarían ya lo estaban esperando, así que lo metieron en una camioneta, y no lo dejaban salir, buscaron ayuda con el delegado de ese entonces, quien también fue subido al carro, cuentan que los llevaron hasta san Agustín, en donde el padre logro bajarse del carro, y quiso pedir ayuda en una casa cercana, sin embargo el dueño le negó el acceso, el padre no tuvo opción más que el de esconderse donde pudiera, sin embargo sus verdugos lo encontraron en aquel lugar en un pequeño portal, ahí lo asesinaron, del delegado se cuenta fue muerto antes que el padre, también al tratar de escapar, poco después la gente empezó a enterarse de que todo estaba planeado ya que la señora quien saco al padre de la parroquia hablo acerca de ese hecho. El padre marco de cierta manera el inicio de una mejor vida y despertó la conciencia del pueblo, hay un libro publicado, que se repartió en este pueblo, el cual relata su vida.



La leyenda de las piedras perdidas.
Leyenda contada por Alicia Ramírez Hernández. 
Se cuenta que hace tiempo en una casa vivía una familia con dos  niños de nombre Jorge y José, estos niños solían jugar diario en las faldas del cerro de la comunidad de San Pedro el Alto, un día de tanto jugar a las escondidas uno de ellos se escondió detrás de unas piedras grandes y allí encontró dos piedras  con rasgos arqueológicos, cuando quiso enseñárselo a su hermano al voltear hacia atrás vio a un duende y empezó a correr, de tanto miedo corrió a su casa sin decirle a nadie lo que le había pasado .
Tiempo después crecieron  los niños hasta llegar a ser adultos pero que él había encontrado las piedras le había ido mal y no contaba con dinero  para mantener a su familia y entonces decidió vender una de las piedras que había encontrado. Después de vender la piedra le pasan cosas muy raras como son: la llegada de un perro grande de color negro y quiere llevarse a sus hijos, o seguido pasa la llorona por detrás de su casa, también hay noches que llega la bruja a su casa y quiere llevarse al más pequeño de sus hijos desde entonces el señor tiene mucho miedo y no puede dormir tranquilo.
Se rumora que es el mal en busca de sus pertenencias




 

Centenarios en San Pedro.


Cuentan que hace mucho tiempo, cuando en San Pedro el Alto con municipio en san Felipe del Progreso, aun no pasaban autos o camiones y ningún medio de trasporte, cuando aun las personas tenían que caminar 3 km hacia Tepatitlán (pueblo vecino de San Pedro el Alto), donde pasaba el tren que era de vapor, que venía de el Oro, y único trasporte para esta comunidad y llegar así a su lugar de trabajo, que era el Distrito Federal, Cuando las personas de esta comunidad no tenían necesidad de comprar lo que no les hacía falta o como el señor Gregorio nos conto ”eran tacaños”, y cuando los hacendados eran los que tenían más dinero, estos los enterraban en terrenos ajenos o en las mismas de ellos, en lugares donde solo ellos sabían donde los ocultaban, pero ellos no eran los únicos que enterraban su dinero, los más pobres también tenían sus ahorros, y aunque no tuvieran con que vestirse no lo gastaban tan fácilmente, también los enterraban en vasijas de barro o en ollas pequeñas.
Cuando se empezaron a abrir los caminos para el transporte en este pueblo, aquellos trabajadores que con maquinas escarbaban para emparejar la superficie la cuan pondrían pavimento, algunos de ellos quienes lograron encontrar estas vasijas u ollas se las llevaban y se los quedaban, pero por el tiempo que este tenía enterrado, si estas personas no sabían sacar el dinero, se enfermaban y morían al poco tiempo de tenerlo en sus manos, incluso algunos hasta sus familiares llegaban a morirse por que dicen: ”Es por el aire” y estos les ocasionaba malestares como dolor de cabeza, sueño o cansancio, debilitándolos hasta llegar a morir, otros en cambio se les hinchaba todo el cuerpo y también morían.
En la carretera que empieza en la desviación, donde está la gasolinera y va rumbo a Santa Ana Nichi se encontraron una vasija llena de monedas con la figura de un caballo (centenarios), pero al no saberlo sacar pues el señor murió a los pocos días, sin embargo sus hijos gastaron este dinero y también murieron, pero las pocas personas que aun le sobreviven tienen terrenos amplios y buenas casas, las cuales se les relaciona con el dinero encontrado por sus antepasados.
Otra historia acerca de dinero encontrado, Fue sobre esta misma carretera, y un habitante mas de San Pedro, se dice que esta persona encontró dinero o la vasija con dinero, pero se volvió loco, la saco y guardo la vasija, se fue a trabajar al DF, pero estando allá, se regreso al pueblo caminando, nadie se explica cómo lo hizo, pero llego  cerca del pueblo, lo encontraron muerto en una barranca muy cerca de su casa.
Otras Personas cuentan que el lugar donde se encuentran enterrados estas ollas con dinero, se puede observar de noche una llama que es la señal en donde los abuelos de aquellos tiempos guardaron su dinero, también se dice que si hay una piedra o montón de tierra y bajo ella salen y entran conejos nos está indicando que en ese lugar también hay cosas ollas enterradas, si es sobre piedra, en el momento en el que una persona pone un pie sobre el, se escuchan los ruidos de una campana o se oye hueco aquella roca probablemente en ese lugar también existe la posibilidad de que en ella se encuentre el tesoro de alguien. Pero hay que saber sacar estas cosas, la gente de aquí dicen que se debería sacarla no poniendo la cara frente a las ollas pues el aire de la tierra es muy fuerte y que por ello se enferman, se debe tomar la vasija pero la cara mirando hacia atrás para que no le toque, otros dicen que es mejor no tomar ni gastar lo que no nos ha costado.


4.2 Dicho:

En la comunidad hay una frase que se aplica para aquellas personas que cuando se les asigna un trabajo o algo por hacer, y lo hace pero lo hace mal o de plano muy mal, para no decirles las cosas con palabras que los insulte o los haga sentir pésimos, emplean una frase que les dice  que cuando alguien esté haciendo las cosas hay que acercarse para ver cómo es que se realiza, porque no es necesario que nos  digan cómo hacerlo, si no que debemos darnos cuentas de cómo hacerlo. Esa Frase es:”No has visto como se caga un perro”, por lo general esta frase se los dicen los padres a sus hijos o entre personas adultas, principalmente hombres.